Mi bebé está en la incubadora: Claves para fortalecer el vínculo en la UCIN
- Maria Vega Sanz
- 3 feb
- 1 Min. de lectura
Tener un bebé prematuro o ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) es una de las experiencias más estresantes para unos padres. El entorno médico, los cables y la incertidumbre pueden hacerte sentir que "no eres su madre/padre", sino una visita.
Las barreras invisibles de la UCIN
Como exploramos en nuestro estudio reciente de 2024 sobre las dificultades en el vínculo en la UCIN, el entorno hospitalario supone un desafío real para el establecimiento del apego inicial. El miedo a perder al bebé, sumado a la barrera física de la incubadora, puede generar un mecanismo de defensa emocional: nos da miedo encariñarnos para no sufrir.
Cómo conectar a pesar de los cables
A pesar de las dificultades, el vínculo es posible y necesario:
El poder de la voz: Tu bebé reconoce tu voz desde el útero. Hablarle suavemente reduce su estrés y el tuyo.
El Método Canguro: Siempre que el equipo médico lo permita, el piel con piel es la herramienta más potente para regular las constantes del bebé y activar tu oxitocina.
Participar en los cuidados: Cambiar un pañal minúsculo o limpiar sus ojitos te devuelve tu rol de cuidadora principal.
Es normal sentir miedo, culpa o impotencia. Si sientes que la experiencia de la UCIN te ha bloqueado emocionalmente, estamos aquí para ayudarte a reconectar.





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