Os acompañamos en Madrid y online
La adolescencia es una etapa de cambios intensos, y a veces el malestar se esconde detrás del silencio, del enfado o del móvil. Si notas que tu hijo o hija se aleja, sufre o se hace daño, no tienes que esperar a que “se le pase”. Y si eres adolescente y estás leyendo esto: aquí puedes hablar sin que nadie te juzgue.
Os acompañamos en Madrid (Calle de Goya 77) y online.
Si os reconocéis en esto
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Pasa horas con el móvil o los videojuegos y todo acaba en discusión.
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Se aísla, ha perdido las ganas o ha cambiado mucho de humor.
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Se hace daño (cortes, arañazos, tirarse del pelo) o habla de no querer estar.
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Sufre burlas o acoso, o ha tenido una experiencia que no sabe cómo contar.
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Le cuesta aceptar su cuerpo o tiene dudas sobre quién es.
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Ha bajado el rendimiento escolar y no sabéis por qué.
Qué es normal y cómo ayudamos
Qué es normal
Querer más intimidad, discutir más, dar más importancia a los amigos y tener altibajos de ánimo es parte de crecer.
Cuándo conviene pedir ayuda
Cuando el malestar dura semanas, afecta al sueño, al colegio o a las amistades, o cuando hay aislamiento, pérdida de interés en todo, conductas de riesgo o autolesiones. No hace falta esperar a una crisis.
Móvil, videojuegos y pantallas
El problema no suele ser la pantalla en sí, sino lo que cubre: ansiedad, soledad, aburrimiento o conflictos. Trabajamos con vuestro hijo o hija y con vosotros para pactar límites realistas y entender qué busca ahí.
Autolesiones e ideas de hacerse daño
Hacerse daño suele ser una forma de aliviar un dolor emocional que no sabe expresar. No significa que quiera morir, pero hay que tomarlo en serio y acompañarlo cuanto antes, sin castigos ni reproches.
Acoso, identidad y aceptación corporal
Acompañamos a adolescentes que sufren burlas o acoso, que se sienten distintos, que no se aceptan o que han vivido situaciones difíciles. Es un espacio de respeto y confidencialidad.
Cómo acompañamos
Sesiones individuales para el adolescente, con confidencialidad, y encuentros con la familia cuando ayudan. Trabajamos emociones, autoestima, relaciones y hábitos. A vosotros os damos orientación para acompañar en casa sin invadir. Si en las sesiones surge algo que ponga en riesgo su seguridad, os lo compartiremos. Sesiones presenciales en Madrid (Calle de Goya 77) y online.
Si hay peligro
Si tu hijo o hija habla de hacerse daño o de no querer vivir, no esperes: llama al 112 o a la línea 024.
Pide tu 1º sesión informativa - Madrid / Online
Dar el primer paso es el más importante, por eso, disponemos de una primera sesión informativa. En esta sesión tendrás la oportunidad de conocernos y resolver todas tus dudas, sin ningún coste.
Puedes contactarnos en el 663 21 24 41, a través del correo electrónico mariavs@cop.es, o pidiendo tu cita en la página de Contacto. Nos pondremos en contacto contigo en menos de 24 horas para agendar una primera sesión.
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo o hija no quiere venir, qué hacemos?
Es muy habitual. No le obligamos a hablar: la primera sesión es para conocernos, a su ritmo. Os ayudamos a explicárselo sin presión.
¿Lo que cuente en sesión se lo diréis a sus padres?
El espacio del adolescente es confidencial. Os compartimos lo necesario para ayudarle y, si hubiera un riesgo para su seguridad, os lo comunicaremos. Lo explicamos desde el principio.
¿Es solo una fase?
Muchos cambios son parte de la edad, pero si el malestar dura semanas o hay autolesiones, aislamiento o ideas de no querer vivir, conviene pedir ayuda cuanto antes.
¿Y si se hace daño?
Hay que tomarlo en serio y sin castigos. Pedid cita cuanto antes; si hay peligro inmediato, llamad al 112 o a la línea 024.
¿Qué hacemos con el móvil y los videojuegos?
Trabajamos con vuestro hijo o hija y con vosotros para pactar límites realistas y entender qué busca ahí, sin prohibiciones que solo empeoran el conflicto.
¿Puedo venir yo solo o sola?
Sí, los adolescentes pueden venir a sesión individual, con el conocimiento de su familia.
Conoce también: neuropsicología infantil y adolescente, ansiedad infantil y adolescente y conducta y rabietas.
